Nuestra misión incluye el estudio de la acústica interna del auditorio y los espacios del museo. Los tratamientos acústicos se desarrollan de tal manera que se integran plenamente en el proyecto arquitectónico.

Al hacerlo, hemos desarrollado un enfoque en que se concibe el diseño de acústica de las salas de cada galería del museo para que haya una coherencia total entre cada espacio arquitectónico y su entorno acústico. De aquí que los visitantes del museo no sólo se sienta cómodo visitando las galerías o pasen un tiempo de relax en los portales, sino que, perceptiblemente, hay una coherencia entre el tamaño del espacio que visita, su aspecto visual y la percepción de su ambiente sonoro.

Esto se logra principalmente adaptando el tratamiento de absorción acústica de cada galería en su forma, superficie y volumen para controlar los niveles de reverberación y la duración hasta los valores más adecuados al espacio que se está tratando.

En términos de tiempo de reverberación (RT), esto se traduce a diferentes valores en función del tamaño del espacio (su volumen cúbico) y su función. Por ejemplo, las RT en las galerías menores serán más cortas que las de las galerías más grandes, con el fin de mantener una coherencia perceptible dentro de estos espacios.

En cuanto a los lobbies, los valores de RT se mantienen más cortos que los de las galerías, a fin de favorecer la concentración y el descanso.

Pero no hay que olvidar que otro aspecto muy importante de la experiencia acústica es el nivel de ruido de fondo autorizado en cada espacio. Los niveles mínimos de ruido de fondo son necesarios para permitir que los visitantes visiten con tranquilidad los objetos expuestos sin ser molestos para aire acondicionado y otros ruidos procedentes de fuentes como la iluminación y otras instalaciones eléctricas.